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¿Alemán de Alemania o de Suiza? ¿Y el alemán de Austria?

¿Alguna vez te has planteado traducir tus documentos o contenidos web al alemán? Pues bien, antes de nada, te interesará saber que existen diversas variedades del alemán. Igual que ocurre con otras lenguas, como el español que muestra diferencias lingüísticas entre los distintos países hispanohablantes como México y España, el alemán también presenta variedades entre los países de habla alemana. No utilizaremos el mismo alemán si decidimos traducir nuestros documentos para el público alemán, que, si nos ponemos, por ejemplo, en contacto con un cliente suizo.

Tras leer este artículo tendrás una idea de qué entrañan las diferencias en el alemán y podrás valorar su importancia, para así poder aplicar la variedad que más se ajusta a tus necesidades.

1. Varios países europeos tienen el alemán como lengua oficial

Alemán como lengua oficial

Cuando pensamos en alemán, directamente nos viene Alemania a la cabeza, su Oktoberfest, sus famosas salchichas con curry y su Glühwein. Sin embargo, en Europa hay en total seis países en los que el alemán es lengua oficial estatal: Alemania, Austria, Bélgica, Suiza, Liechtenstein y Luxemburgo. Además, en otros países como Italia, Polonia, República Checa o Hungría el alemán también tiene un gran peso.

Efectivamente, el alemán está más presente de lo que creemos. Se calcula que es la lengua materna de 100 millones de personas y 80 millones lo practican como segunda lengua. Aproximadamente el 16 % de los europeos habla alemán y es uno de las lenguas oficiales utilizadas en las instituciones de la Unión Europea, posicionándose como uno de los 10 idiomas más hablados del mundo.

2. En Latinoamérica o África también hablan alemán

Latinoamérica o África también hablan alemán

La presencia del alemán en Europa resulta evidente, pero ¿sabías que se habla también en otros continentes como África o América del Sur? Efectivamente, se calcula que unas 25000 personas hablan alemán en Namibia, un país al suroeste de África que fue colonia del Imperio alemán hasta 1900. Lo mismo ocurre con algunas regiones de Sudáfrica o países como Camerún y Tanzania en los que hay varias comunidades germano-hablantes. El uso del alemán en estos lugares exóticos se debe, una vez más, al colonialismo. Tras la primera guerra mundial, estos países, que eran colonias alemanas, pasaron a pertenecer a Francia y a Reino Unido por medio del Tratado de Versalles. Aun así, la herencia alemana se ha mantenido todos estos años.

En América del Sur también encontramos numerosas comunidades germano-hablantes en países como Chile, Argentina o Brasil, ya que muchas familias alemanas decidieron emigrar tras la segunda guerra mundial con el fin de refugiarse de las represalias judiciales derivadas del nacismo, como los juicios de Núremberg. Por cierto, dato curioso: fue en estos juicios donde se utilizó por primera vez la interpretación simultánea, que hasta aquel entonces se hacía siempre de forma consecutiva.

3. El alemán: lengua del conocimiento

Lengua del conocimiento

Aunque el inglés haya ido quitándole terreno en los últimos años, el alemán siempre ha sido considerado el lenguaje de la ciencia. De hecho, hoy en día, sigue ocupando el 2º lugar mundial en cuanto a número de publicaciones científicas.

Desde físicos y matemáticos como Johannes Kepler, quién planteo la teoría de que los planetas se desplazan alrededor del sol, o Einstein con su famosa Teoría de la Relatividad Espacial, hasta Wilhelm Röntgen, inventor de los rayos X; todos ellos son conocidos internacionalmente por sus aportaciones al campo de la ciencia. El alemán fue la vía de difusión de todo este conocimiento. Un dato curioso respecto a W. Röntgen es que en alemán su invento, los Rayos X, llevan su nombre Röntgenstrahlen (radiaciones de Röntgen). Un pequeño homenaje de la lengua al inventor.

4. El alemán: lengua de la filosofía

Lengua de la filosofía

Pero la contribución del alemán a la cultura mundial no acaba aquí. Filósofos como Friedrich Nietzsche, Karl Marx o Immanuel Kant, todos alemanes, plantearon las principales teorías filosóficas del siglo XX, cruciales para la historia de la filosofía. Muchos lingüistas apuntan a que el alemán, pese a su complejidad, es un idioma ideal para el mundo del conocimiento ya que permite plasmar infinidad de ideas y hacer numerosas combinaciones gracias a la facilidad para crear palabras compuestas.

Goethe, Martin Lutero, Beethoven, Mozart, Bach, Schopenhauer, Strauss, la lista de intelectuales y artistas de habla alemana es interminable. Viendo todos estos personajes históricos no nos queda ninguna duda de que el alemán ha sido testigo de grandes aportaciones a la ciencia y a las humanidades.

5. ¿Es el alemán relevante para el sector empresarial?

Alemán relevante para el sector empresarial

La respuesta es clara: sí. La importancia empresarial de los países de habla alemana es mayúscula. Alemania lidera el sector automovilístico con gigantes como BMW o Volkswagen, que por cierto, significa en español «coche del pueblo», impulsado y promocionado originalmente por Hitler durante la época del nacismo. Alemania también es líder en electrodomésticos con empresas internacionalmente conocidas como Siemens o Bosch. Suiza, por su parte, controla el sector farmacéutico con empresas como Novartis o Hoffmann La Roche, por no mencionar su joya de la corona: Nestlé. Aunque pase más desapercibida, Austria también es un núcleo empresarial importante con empresas como el Grupo Swarovski o Red Bull.

Como vemos, el alemán tiene mucho potencial económico y puede ser una vía por la que abrir nuestros horizontes empresariales y acceder a mercados tan fuertes como el alemán, el suizo o el austriaco.

6. Una lengua de dialectos

Lengua de dialectos

Efectivamente el alemán es una lengua compleja, no solo por la dificultad de su estructura sintáctica (declinaciones, casos, conjugaciones de verbos, género de las palabras), que supone un quebradero de cabeza para aquellos que lo estudian, sino también por la tremenda cantidad de dialectos que tiene.
Estos dialectos se clasifican en alto alemán y bajo alemán. Mientras el alto alemán tiene unos 16 dialectos, el bajo alemán tiene dos variedades: el bajo sajón y el bajo fráncico. El alemán estándar actual deriva casi en su totalidad del bajo alemán. A toda esta complejidad se le suman las variedades de dialectos a nivel local como el dialecto hessiano hablado en el área de Frankfurt  o el dialecto bávaro característico de la región de Baviera.
Dejamos a un lado la inmensa variedad de dialectos hablados en las distintas regiones para centrarnos en las tres variedades estandarizadas del alemán. El diccionario alemán Duden define una lengua estándar como: «un lenguaje generalmente vinculante que está por encima de los dialectos, los lenguajes coloquiales locales y los idiomas de un grupo determinado. Son manifestaciones habladas y escritas del lenguaje estándar». A pesar de que son países vecinos, existen diferencias entre el alemán estándar (Hochdeutsch), el más internacional, el alemán estándar suizo (Schweizer Hochdeutsch) y el alemán estándar austriaco (Österreich Hochdeutsch). ¡Vamos a verlas!

6.1. El alemán estándar suizo

Alemán estándar suizo

Antes de empezar, me gustaría hacer una distinción que causa mucha confusión a la hora de entender esta variedad del alemán. Por un lado, tenemos el alemán estándar suizo (Schweizer Hochdeutsch), una variante estandarizada y oficial, utilizada en el ámbito político, en la educación y en los medios de comunicación del país helvético, con sus propias reglas lingüísticas. Sin embargo, una vez más, existen variedades locales. No hablan igual los habitantes de Basilea que los de Zúrich, o los de Zúrich y los del cantón de Valais. Para mí, que soy del cantón de Solothurn, dialecto cercano al de Berna, me resulta a veces imposible entender de primeras a alguien del cantón de Valais.

Por ello, por otro lado, tenemos el alemán suizo (Schweizer Deutsch), que debe ser entendido como un concepto, ya que engloba el conjunto de todos los dialectos locales existentes, aunque cada persona utilice el suyo. Se utiliza en la vida cotidiana, de manera informal y nunca de manera escrita (a no ser que lo hagamos de manera familiar). De hecho, no hay normas para la escritura del Schweizer Deutsch, por lo que si queremos escribir a un familiar utilizando nuestro dialecto, lo haremos en función de cómo suena. ¡Todo un lío!

6.1.1. Influencias de otras lenguas

El hecho de que se utilice el Schweizer Hochdeutsch para la educación, permite que los suizos sean capaces de entender perfectamente a los alemanes, ya que las diferencias con el Hochdeutsch se dan, sobre todo, a nivel léxico. Los alemanes podrán entendernos cuando utilizamos el Schweizer Hochdeutsch, pero no si utilizamos el Schweizer Deutsch. De hecho, cuando los suizos, yo entre ellos, mantenemos una conversación con un alemán, cambiamos automáticamente a la variedad estándar y nos olvidamos de nuestro dialecto, porque si no, ¡no habría manera de entendernos! Es casi un acto reflejo. Así, en vez de pronunciar la «ch» como una «g» como se hace en Suiza, la pronunciaremos como una «ss».

En comparación con el Hochdeutsch, el alemán estándar suizo tiene muchas influencias del inglés, del francés y del italiano, lo que se conocen como helvetismos. Un ejemplo claro, lo encontramos en las fórmulas de cortesía. En Suiza, saludamos diciendo Gruezi, Hoi o Guete morge y nos despedimos con un Ciao o con un Adee, del francés Adieu. Además, nos disculpamos utilizando la palabra inglesa Sorry, pronunciada como Sory
Aprovechando este apartado, recuerdo que en Suiza se suele estrechar la mano para saludar a alguien, a no ser que nos dirijamos a alguien conocido. En ese caso, daremos tres besos, no dos. Y si hacéis rutas de montañas, ¡no os olvidéis de saludar a los senderistas! No hacerlo supone casi una ofensa para ellos.

6.1.2. Diferencias léxicas

Como íbamos diciendo, el léxico suizo varía bastante con respecto al del alemán estándar. A continuación, mostramos una tabla con varios ejemplos de distinta naturaleza (verbos, sustantivos, adjetivos):

ALEMÁN ESTÁNDAR SUIZO ALEMÁN ESTÁNDAR ESPAÑOL
Velo Fahrrad Bicicleta
Zvieri Imbiss / Brotzeit Merienda
Zmorge Früstück Desayuno
Computer Rechner Ordenador
Coiffeur Frisör Peluquero
Trottoir Gehsteig Acera
Härdöpfel Kartoffeln Patata
Luegen Schauen Mirar
Losen Hören Oír
Camion Lastwagen Camión
Anke Butter Mantequilla
Billet Ticket / Fahrschein Billete
Pendent Unerledigt

Pendiente (tener algo pendiente, por hacer)

6.1.3. Diferencias tipográficas

La grafía «β» no se utiliza en alemán estándar suizo, sino que se reemplaza por «ss». Por eso, si mantenéis una correspondencia regular con clientes suizos, veréis que ellos se despiden así: Mit freundlichen Grüssen. Además, no tienen costumbre de utilizar un signo de puntuación después del saludo y suelen comenzar en mayúsculas, mientras los clientes alemanes sí utilizarán los signos de puntuación y comenzarán normalmente por minúsculas. Por ejemplo:

Suiza:

Guten Tag Frau Lorente

Danke für Ihr Schreiben.

Alemania:

Guten Tag, Frau Lorente,

danke für ihr Schreiben.

Otra diferencia en cuanto a la tipografía es que para marcar la hora se utiliza en Suiza el punto (10.45), mientras que en Alemania los dos puntos (10:45). Puede parecer irrelevante, pero recordemos que en el mundo de la traducción el mínimo detalle marca la diferencia. Además, seguro que tratándose de potenciales clientes suizos y alemanes, valorarán esa precisión.

6.1.4 Diferencias gramaticales

En realidad, no hay muchas diferencias en cuanto a la gramática, pero si hay algunas precisiones que me gustaría comentar con vosotros. En Suiza, el pasado perfecto de los verbos setzen (sentarse o poner), stellen (poner o colocar) y legen (poner o colocar), se hace con el auxiliar sein, mientras en Alemania, especialmente en la mitad norte, utilizan haben. Por ejemplo, sentarse en un banco:

Suiza: Sie sind auf einer Bank gesessen.
Alemania:  Sie haben auf einer Bank gesessen.

Pero esto no es lo peor, también hay diferencias entre el género de los artículos. A mí personalmente, esto me genera un gran lío, ya que dependiendo de la variedad de la que hablemos, el artículo puede cambiar. ¿No es ya suficientemente difícil tener que estudiarse los géneros casi de memoria como para que ahora encima cambien de variedad? Ya veis, ¡nadie dijo que fuese fácil! Veamos algunos ejemplos:

ALEMÁN ESTÁNDAR SUIZO ALEMÁN ESTÁNDAR ESPAÑOL
Das Email Die Email Correo electrónico
Die Spargel Der Spargel Espárrago
Die Foto Das Foto Fotografía
Der Radio Das Radio

Radio

6.2. El alemán estándar austriaco

Alemán estándar austriaco

Vamos ahora con Austria, cuna de la música clásica y del arte por excelencia, y con la variedad austriaca. En Austria ocurre algo parecido a lo que ocurre en Suiza. El alemán estándar austriaco (Österreich Hochdeutsch) es el idioma en el que se hacen todas las tareas administrativas y oficiales, mientras que el austriaco (Österreicher), hace referencia al conjunto de dialectos que existen, en concreto contamos nueve. En la mayoría de dialectos observamos una influencia del dialecto bávaro y algunos se aventuran a decir que de las tres variantes, es la que más bonita suena. Esto choca porque sabemos de sobra que el alemán no es precisamente conocido por ser un idioma «bonito».

La principal diferencia aquí con respecto al suizo, es que los alemanes, por lo general, sí entenderán a los austriacos (siempre que el dialecto no sea muy marcado), sobre todo, los habitantes del sur y del este. Mientras que en el punto anterior hemos tratado los helvetismos, a continuación nos adentramos en los conocidos como austrianismos (Austriazismen).

6.2.1. Diferencias léxicas

A pesar de la cercanía geográfica, existen varias diferencias en cuanto al vocabulario y a las expresiones que se utilizan. Muchos austriacos tienen un sentimiento de orgullo e independencia frente a Alemania, por lo que el uso de estas fórmulas cobra especial sentido para ellos:

ALEMÁN ESTÁNDAR AUSTRIACO ALEMÁN ESTÁNDAR ESPAÑOL 
Erdapfel Kartoffel Patata
Paradeiser Tomate Tomate
Faschiertes Hackfleisch Carne picada
Sackerl Tüte Bolsa
Heuer Dieses Jahr                 Este año 
Marille Aprikose Albaricoque
Stiege Treppe Escaleras
Inskribieren Einschreiben Inscribirse
Juice Saft Zumo
Jänner Januar Enero
Konsumation Verzehr Consumición
Trafik Tabakladen Estanco
Lukrieren Gewinn erzielen Lucrarse
Im letzten Abdruck Im letzten Augenblick En el último momento
In Summe Insgesammt En total

Muchas de las  palabras te resultarán más fácil de entender en austríaco estándar que en alemán estándar. Esto se debe a que muchas de estas palabras proceden del latín o del inglés. Sin embargo, otras palabras nos pueden llegar a sorprender, como puede ser el caso de Trafik (ver tabla).

6.2.2. Diferencias gramaticales

Una de las principales diferencias gramaticales la encontramos en la composición de palabras. En alemán estándar austriaco se añade la llamada «s» de unión (esto significa que la primera palabra complementará la segunda, es decir, la primera solo matiza) también tras las consonantes «g», «k», «ch». Veamos los siguientes ejemplos:

Austria

Gepäcksaufgabe

Gesangsbuch

Alemania

        
Gepäckaufgabe

Gesangbuch

En la composición del diminutivo, también encontramos diferencias. Mientras que en alemán estándar se hace añadiendo los morfemas –chen y –lein, en alemán austriaco el diminutivo se forma añadiendo el morfema –erl. Por ejemplo, si queremos decir ratoncillo en Alemania diremos Mäuschen, mientras que en Austria diremos Mauserl.

7. La necesidad de localizar la traducción

Tras esta reflexión ya tendrás una idea mejor formada de lo que caracteriza cada variedad lingüística alemana. Aunque sean países vecinos y compartan muchos aspectos, hay claras diferencias que los hacen únicos. Como agencia de traducción sabemos que estas diferencias no deben pasarse por alto, ya que serán claves para realizar una buena traducción o para que nuestras expectativas empresariales se cumplan en el país meta. No se trata solo de tener en cuenta los distintos aspectos lingüísticos que los diferencias, sino de entender también la cultura de cada país. Si los austriacos se caracterizan por ser más abiertos, flexibles y amables, los suizos tienen una fama más reservada y rigurosa en el ámbito empresarial, así como los alemanes, considerados altamente productivos y exigentes. En la traducción de marketing, por ejemplo, esto cobra especial sentido y deberá tenerse en cuenta.

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Zoe Lorente

Licenciada en traducción a falta de Trabajo Fin de Carrera. Gestora de Proyectos y traductora del francés y alemán al español en prácticas universitarias de septiembre 2019 a junio 2020.

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