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Consejos prácticos para abordar el trabajo terminológico

1. INTRODUCCIÓN

El presente documento tiene como objetivo presentar un enfoque más práctico a la hora de abordar el trabajo terminológico, basado en la experiencia práctica y va dirigido tanto a un equipo reducido de traductores como al traductor individual. La terminología es una de las actividades en las que se invierte más tiempo dentro de un proyecto de traducción. Por ello, para poder hacer frente al reto que la terminología supone para los traductores, no sólo es necesario conocer las herramientas adecuadas, sino también considerar una serie de estrategias que permitan entregar el trabajo a tiempo dentro de los objetivos que para ello se fija el traductor. 

Es muy importante recordar que tanto la investigación como la gestión terminológicas son dos actividades especializadas que justifican el papel del traductor como escritor técnico, frente a los que opinan que son sólo especialistas en una materia. Si desean profundizar en la importancia que tienen los recursos lingüísticos en la profesión del traductor, vean Yuste (2002). Si nos ceñimos a un área cualquiera del conocimiento (p.ej. medicina), no podemos pretender que todos los especialistas conozcan todos los detalles de dicha materia. En principio, los traductores deberían especializarse en alguna materia, pero lo importante es saber que los traductores tienen la capacidad de investigar y trabajar con cualquier texto relacionado con su campo de especialización gracias a las técnicas de documentación e investigación terminológicas. 

Este documento se dirige tanto a los que se acaban de incorporar a la profesión como a aquellos traductores experimentados que deseen revisar sus estrategias de investigación terminológica. Los ejemplos prácticos que se desarrollarán a lo largo del documento presentarán la combinación lingüística inglésespañol.

 

2. HERRAMIENTAS PARA LA INVESTIGACIÓN TERMINOLÓGICA

Fuentes primarias: Textos paralelos y especialistas:

Una fuente primaria (FP) es en términos generales, cualquier tipo de texto oral o escrito producido por un hablante nativo. Algunos ejemplos son: manuales, periódicos, cualquier tipo de documentación técnica, novelas, sitios web, etc. El uso de las fuentes primarias en el trabajo terminológico se centrará en localizar los contextos en los que la terminología de la lengua de origen (LO) se utilizará en el texto de la lengua de destino (LD).

Los libros impresos han sido tradicionalmente la principal fuente de FP. Hoy en día, los documentos en formato electrónico y principalmente Internet están provocando un cambio en la naturaleza de las FP y este cambio adquiere mayor importancia en lo que concierne al trabajo terminológico que se lleva a cabo durante la realización de un proyecto de traducción. Obsérvese que el manejo de datos electrónicos permite el uso de aplicaciones de software que gestionan rápida y automáticamente grandes cantidades de datos (p.ej. extracción automática de terminología, búsquedas rápidas de términos, etc.). Puesto que el fin de este documento es proporcionar una guía práctica para los traductores profesionales, vamos a tener en cuenta las bases de datos actuales más importantes disponibles al servicio del traductor, es decir, los motores de búsqueda de Internet. Para más información, consulte el apartado 5, Fuentes de Internet.

Una FP muy importante y polivalente es el conocimiento acumulado por los especialistas de campo. Cualquier traductor competitivo que pretenda llegar a ser un especialista en un área específica, debería disponer de una serie de especialistas en dicho campo de especialización para cualquier consulta. El hecho de conseguir este objetivo, debe entenderse como signo de madurez del traductor especializado y en ningún caso como un mero golpe de suerte ya que los médicos, los abogados, los ingenieros y cualquier otro profesional especializado de reputada fama está demasiado ocupado y recibe un sueldo demasiado bueno como para establecer relaciones comerciales de beneficio mutuo con los traductores. En cualquier caso, lo que podría hacer el traductor es buscar profesionales jubilados que estén dispuestos a prestarles esta ayuda especializada tan preciada. Además, por otro lado, resulta imprescindible evaluar y comprobar la terminología que utiliza un determinado profesional, ya que muchas veces el principio de economía del lenguaje hace que los profesionales al escribir se alejen de los términos más formales y normalizados, que son los más apropiados para las traducciones. 

Fuentes secundarias: Diccionarios y glosarios (impresos, en formato electrónico e Internet)

Básicamente, las fuentes secundarias son los glosarios y los diccionarios monolingües y bilingües, que pueden encontrarse tanto impresos, como en formato electrónico y on-line. El deseo de cualquier traductor es encontrar una de  estas fuentes muy completa y de calidad, ya que facilitaría mucho la investigación terminológica. 

En la actualidad, se publican los diccionarios en todos los formatos que se han mencionado anteriormente. Por ejemplo, la Encyclopædia Britannica puede encontrarse on-line (www.britannica.com), en CD y en la versión impresa tradicional. Aunque en un primer momento nos dejemos llevar por el romanticismo de los diccionarios impresos, la verdad es que la búsqueda de un término en la versión electrónica u on-line es mucho más rápida, hecho que como profesionales deberíamos considerar un factor de suma relevancia.

En ambos casos, utilizando fuentes primarias o secundarias, es muy importante tener en cuenta el grado de fiabilidad de las mismas. Llegados a este punto, hay que hacer hincapié en el hecho de que se considera que las versiones impresas cuentan siempre con un mayor grado de fiabilidad. Sin embargo, esto no es un criterio fijo, ya que  existen tanto fuentes excelentes en formato electrónico como publicaciones impresas malísimas que son el resultado de una mala traducción o de una recopilación de términos de poca calidad. De hecho, cada vez encontramos más cantidad de datos en ambos formatos, impreso y electrónico. Los criterios básicos para evaluar la fiabilidad de una determinada fuente son:

  • Reputación del autor (conocido, especialista reputado)
  • Tipo de publicación (revista especializada, tesis, documentación técnica original...)
  • Si la traducción es original o traducción.
  • El prestigio de la entidad que lo ha publicado (instituciones públicas, universidades…)

En el siguiente cuadro se representa la lista CARS de Harris (Harris, 1997), que nos ayudará a evaluar en profundidad las fuentes que encontramos en la web:

Credibility (Credibilidad)
Una fuente fiable, credenciales del autor, prueba de que existe un control de calidad, que sea una autoridad respetada o conocida, apoyo de alguna institución. Objetivo: una fuente autorizada, una fuente que ofrezca pruebas que le permitan confiar en ella.

Accuracy (Precisión)
Una fuente actualizada, factual, detallada, exacta, completa. El público y el objetivo de la misma reflejan precisión y calidad. Objetivo: una fuente que es correcta hoy (no ayer), una fuente que ofrezca toda la verdad.

Reasonableness
Una fuente imparcial, contrastada, razonada, en la que no existan (Sensatez)  conflicto de intereses, ausencia de falacias o tono sesgado. Objetivo: una fuente que trate la materia minuciosa y razonablemente y que se preocupe por la verdad.

Support (Apoyo)
Fuentes citadas, información de contacto, corroboración disponible, que soporte las reclamaciones, documentación. Objetivo: una fuente que ofrezca pruebas convincentes cuando se presenten reclamaciones, una fuente que se pueda triangular (encontrar al menos otras dos fuentes que la apoyen).

3. UN MODELO DE GESTIÓN TERMINOLÓGICA

Al abordar la terminología desde una perspectiva profesional, el equilibrio entre tiempo y calidad se hace un tanto difícil de mantener. Como profesionales que pretendemos mantener, ampliar y mejorar nuestras carteras de clientes, no podemos proporcionar más que calidad, pero al mismo tiempo, tenemos que conseguir que esa calidad resulte razonable rentable dentro de unos límites temporales. Para conseguirlo debemos plantearnos una serie de cuestiones a la hora de abordar el trabajo terminológico de cualquier proyecto de traducción:

  • ¿Merece la pena crear un glosario?
  • ¿Extracción terminológica manual o automática?
  • Establecimiento de prioridades
  • Terminología: estrategias para resolver los casos dudosos
  • ¿ Dónde encontrar terminología?
  • ¿Merece la pena crear un glosario?

Teniendo en cuenta la naturaleza del proyecto y el tipo de cliente, valoraremos si el tiempo que invertiremos en la creación de un glosario nos compensará para futuros encargos o incluso para aquel en el que estemos trabajando, pero no sólo atendiendo al tiempo que se pierde en la búsqueda terminológica, sino considerando el nivel de calidad a través de la coherencia y la precisión. Por regla general, si lo que pretendemos es establecer o mantener una relación duradera con nuestro cliente, la creación de un glosario será un factor clave para presentar un trabajo competitivo y de calidad. Además, en caso de que la traducción vaya ser realizada por un equipo de traductores, lo que implica un proyecto amplio, la creación de un glosario resultará muy aconsejable para ahorrar tiempo, evitando así las búsquedas redundantes de términos y proporcionando una mayor consistencia. 

De igual importancia resulta la creación del glosario si estamos pensando en utilizar un sistema de traducción asistida. Con la mayoría de estas aplicaciones se pueden crear diccionarios para utilizarlos a largo de la traducción. Como comenta Kübler (2002), este método puede llegar a dar muy buenos resultados. 

3.2. ¿Extracción terminológica manual o automática?

Una vez que hayamos decidido crear el glosario, hay al menos 3 enfoques diferentes para la recopilación de la lista de términos de la LO: Extracción terminológica automática y extracción terminológica manual antes o durante la traducción.

La extracción terminológica automática

Esta técnica va camino de convertirse en el estándar de la industria. Está basada en los principios de la lingüística de corpus, es decir, en el estudio del lenguaje basado en grandes bases de datos de textos (o corpora) mediante aplicaciones de software. Todo esto posibilita un enfoque estadístico del lenguaje, mediante el estudio de las frecuencias de palabras y los patrones de concordancia, entre otras variables. Generalmente, las aplicaciones para la extracción terminológica que seleccionan los términos con los que confeccionar la lista funcionan utilizando las frecuencias de palabras. El principio es muy sencillo: cuando un término se repite varias veces a lo largo de un texto, es susceptible de ser específico de ese campo de conocimiento en particular. Tras esta selección automática de posibles términos, es el traductor quien tiene que revisar la lista y elegir aquellos términos que considere relevantes para incluirlos en el glosario. 

Sin embargo, aún falta bastante para que esta técnica pueda dar resultados exactos. Por ejemplo, si algún término relevante tiene una frecuencia de aparición baja, no se incluirá en la lista. La clave está en que en los proyectos amplios, puede ahorrar mucho tiempo. Entre las aplicaciones comerciales que utilizan este principio básico destacan por ejemplo TerminologyExtractor o Trados Term Extract. Esta última ofrece una función para la exclusión de términos (por ejemplo, aquellos términos que ya estén incluidos en una base de datos MultiTerm. Otra herramienta de extracción terminológica, Termight, utiliza etiquetadotes y una serie de patrones sintácticos definidos por expresiones habituales para seleccionar los términos y las expresiones. Además tiene una interfaz que muestra la concordancia de términos para ayudar al usuario a decidir si una determinada palabra debe ser considerada como término. 

Este método debe tenerse muy en cuenta cuando se abordan proyectos grandes, ya que con él se podrá proporcionar un glosario al equipo de traductores en muy poco tiempo. Sin embargo, hay que solventar el problema que surge cuando en el glosario no se incluyen ciertos términos de forma automática mediante su inclusión manual a lo largo de la traducción. En cualquier caso, puede que realmente dichos términos no tengan mucha relevancia ya que no aparecen con mucha frecuencia durante el texto. 

La extracción terminológica manual antes de la traducción

Esta es la práctica más común, y consiste en leer el documento que se va a traducir, centrándonos principalmente en las tablas, los gráficos, los índices, las tablas de contenidos y otros elementos del texto claves para determinar qué términos deben seleccionarse (Dagan and Church, 1994). Como ya ocurría en la extracción automática, este método puede presentar algunos errores porque se realiza manualmente, así que también puede que al final ciertos términos no queden recogidos en el glosario. Sin embargo, la ventaja que presenta este método es que el traductor podrá disponer del contexto en cualquier momento, lo cual es un factor clave a la hora de decidir si una determinada palabra debe incluirse o no en el glosario. Hay que recordar que algunas de las aplicaciones automáticas de terminología ofrecen soluciones que permiten que el usuario pueda disponer del contexto. Sin embargo, el único inconveniente que presenta el método manual es que consume mucho tiempo si lo comparamos con el método automático. Con todo ello, podemos llegar a la conclusión de que este método vale para proyectos relativamente pequeños, mientras que para los proyectos grandes la extracción automática de terminología resultará más eficaz.

Un truco para minimizar el tiempo que se invierte en la creación de un glosario monolingüe cuando se trabaja con un procesador de textos es crear una macro (así las llaman en MS Word). Estas copian y pegan automáticamente la palabra o la expresión que se seleccione en una tabla que se crea en otro archivo. De esta forma, nos ahorramos el tener que pegar y copiar o escribir manualmente entrada por entrada, cosa que normalmente nos distrae y nos hace perder mucho tiempo.

Por otro lado, aunque utilicemos este método o las herramientas de extracción automática de terminología, tendremos que desarrollar una serie de estrategias para no incluir en la lista de términos aquellos que estén contenidos en una base de datos de términos ya existente. Una posibilidad sería comprobar que cada término está incluido en la base de datos. Otra, con la que perderíamos menos tiempo, sería copiar y pegar los términos seleccionados y subrayados en otra tabla que contenga todos los elementos de la base de datos. Si ordenamos los términos de la tabla alfabéticamente, podremos distinguir fácilmente los términos redundantes. La extracción terminológica manual durante la traducción  

La extracción terminológica manual durante la traducción

Otra posibilidad es la introducción de términos en el glosario mientras se lleva a cabo la traducción. Personalmente, no he encontrado ningún estudio empírico que compare la proporción de palabras traducidas para poder evaluar el nivel de productividad que se alcanza al realizar el glosario antes o durante la traducción. Se supone que la realización del glosario bilingüe antes de traducir presenta más dificultades para llegar a soluciones correctas y además ocupa mucho más tiempo, puesto que el traductor al principio tendrá un conocimiento más superfluo del término. Sin embargo, a la hora de traducir se producirán menos interrupciones porque las búsquedas terminológicas ya están hechas, lo que permite un mayor nivel de concentración y unas traducciones más coherentes. 

Por otro lado, la creación de los glosarios mientras se traduce permite el desarrollo de glosarios bilingües con un mayor conocimiento del contexto. Con los nuevos programas de memoria de traducción que encontramos en el mercado (p.ej.., Start Transit, SDLX o la última versión de Trados),añadir un término nuevo a una base de datos ya existente y comprobar de manera simultánea si dicho término ya esta incluido en la misma se convierte en una tarea relativamente fácil. Recuerde que en cualquier caso, tanto si utiliza la estrategia de extracción automática de terminología como si se decanta por extracción manual durante traducción, el uso de la función de extracción de términos progresiva es bastante factible. En todo caso, se desaconseja la utilización de la técnica extracción manual durante traducción cuando se trabaje con proyectos grandes y equipo de traductores, ya que dicha técnica no permite garantizar la consistencia de los términos, por lo que tendrán que comprobarse posteriormente con detenimiento. 

3.3. Establecimiento prioridades

En principio, lo ideal sería que pudiésemos investigar para realizar la lista de términos y para resolver los problemas terminológicos hasta estuviésemos totalmente satisfechos con los resultados y nos hubiésemos documentado en profundidad. Esto nos llevaría, por ejemplo, a invertir cuatro horas en la búsqueda de un sólo término, dependiendo de la eficacia de la búsqueda y de la disponibilidad de las fuentes de consulta (entre las que pueden incluirse visitas a las bibliotecas y largas esperas para ponernos en contacto con algún profesional de confianza). Sin embargo, lo que ocurre normalmente es que hay que entregar el trabajo en seguida, así que para poder sacar los mejores resultados posibles y adecuarlos a los límites temporales que se plantean, resulta necesario establecer una serie de prioridades búsqueda. A continuación les presento una serie de pautas que pueden ayudarle a juzgar qué términos deben considerarse importantes: 

  • Los términos que aparecen en el índice, en las tablas de contenido, en el título así como en otros elementos relevantes del texto
  • Términos que se repiten
  • Términos que según nuestro criterio pertenecen al conjunto de fórmulas fijas y establecidas de una determinada industria en la LD, independientemente de la frecuencia o el lugar en el que aparezcan

Por ejemplo, está bastante claro que el nombre del producto en un manual de instrucciones tendrá la máxima prioridad. Hay muchas probabilidades de que dicho término aparezca en el título de la publicación y de que su frecuencia de aparición a lo largo del texto sea muy alta. Además, también es muy probable que dicho término ya cuente con una traducción normalizada en la LD. 

Por otro lado, trabajando con terminología podemos encontrar términos que no tengan un uso consistente en la LD dentro de un campo específico del conocimiento. Cuando nos encontremos esos términos (y para poder reconocerlos se requiere a veces la experiencia y la intuición del traductor), podemos traducirlos ofreciendo una solución que transmita el significado y que suene natural, con lo cual nos ahorraremos el tiempo de consultar un diccionario o textos paralelos. Sin embargo, si tendremos que dedicarle una búsqueda exhaustiva a aquellos términos cuyo uso esté muy extendido en una jerga especializada en concreto. 

3.4. Terminología: estrategias para resolver los casos dudosos

En la traducción, muchas veces tendremos que entregar el trabajo al cliente, sin quedarnos completamente satisfechos de la solución que le hemos dado a algún término. Dependiendo de la situación que se plantee, seguiremos una u otra estrategia:

  • Situación 1: El término se entiende perfectamente pero no se encuentra ninguna solución que pueda comprobarse por medio de una fuente primaria. Estrategia: Parafrasear o utilizar un término natural, asegurándonos de que el lector de destino va a entenderlo. 
  • Situación 2: El término no se entiende y no se encuentra ninguna solución que pueda comprobarse. En teoría deberíamos hacer todo lo posible para evitar esta circunstancia, pero incluso el traductor más experimentado tendrá que enfrentarse antes o después a ello. Estrategia: 1) Traducción literal. Por desgracia, el mercado está inundado de traducciones dudosas que tienden a ser literales, evitando así la responsabilidad y el esfuerzo que supone entender el texto en la LO y extendiendo el uso de calcos y préstamos. Además, la tendencia entre los especialistas es utilizar términos muy especializados que existen en la LO. Esta tendencia se pone particularmente de manifiesto en las traducciones del inglés hacia otra lengua, debido al uso de la misma como lingua franca.) Todo ello indica que hay bastantes posibilidades de que el lector de destino entienda el mensaje, principalmente si se trata de un público especializado. Dependiendo del tipo de texto, podríamos considerar la posibilidad de poner el término de la LD entre paréntesis, ya que de esta forma aumentamos las posibilidades de que se entienda dicho término, porque puede que el lector de destino conozca la terminología en la lengua de LD. Por ejemplo, podría ser el caso de la traducción de una revista de software de inglés a español. 2) Infratraducción. Esta solución puede aplicarse cuando el término no termina de entenderse, pero por el contexto que le rodea puede ser calificado como término perteneciente a una determinada categoría. Por ejemplo, si tenemos constancia de que un término específico es una herramienta, podremos utilizar la estrategia de la infratraducción porque el contexto proporcionará al lector de destino la representación y el significado de dicho término sin necesidad de recurrir a una mala traducción. 

3.5. Bases de datos terminológicas

Una vez que tengamos el glosario bilingüe, tendremos que estudiar alguna forma de extraer los términos cuando los necesitemos. Si tenemos en cuenta que la traducción literal supone el 2-3% del mercado de la traducción, en mi opinión los traductores deberían tener alguno de los programas de memoria de traducción actuales, ya que podrán mejorar el rendimiento de la mayoría de los proyectos de traducción. En resumen, las memorias de traducción son una herramienta muy eficaz para ganar consistencia y ahorrar tiempo. A grandes rasgos, son bases de datos hechas con las palabras de todas las traducciones anteriores que pueden reutilizarse o donde pueden consultarse términos ya traducidos. Sin embargo, lo que resulta realmente importante para la terminología es que las memorias de traducción vienen incorporadas con las bases de datos terminológicas. Esto permite que exista una función en las memorias de traducción que reconoce automáticamente los términos que se almacenan en la base de datos. Así que mientras traducimos, tenemos una ventana donde se muestran los términos que ya se encuentren en la base de datos terminológica. A continuación he introducido un gráfico en el que se muestra esta función en la interfaz de Trados WorkBench.

En la esquina derecha inferior vemos la ventana de reconocimiento de terminología que aparecerá cuando se abra un segmento nuevo (caja azul) y se detecten términos que están incluidos en la base de datos que está abierta. 

Esta función significa un gran adelanto en la gestión terminológica. Con el método tradicional en el mejor de los casos se realiza una búsqueda automática de los términos utilizando la función Buscar para localizar un término en un glosario que se ha realizado con un procesador de texto o una hoja de cálculo. Esta forma de buscar terminología en un glosario hace perder mucho tiempo, sobre todo si lo comparamos con la función de reconocimiento automática que encontramos en las aplicaciones actuales de memoria de traducción, no sólo porque hay que copiar y pegar el término o introducirlo a mano para buscarlo en el glosario, sino porque a veces esperamos que estén incluidos, hasta que tras un rato de búsqueda nos damos cuenta de que no lo están.

Además, la función  de reconocimiento de terminología en las memorias de traducción también realizan búsquedas parciales. Esto quiere decir que si en el glosario o en el texto de origen alguna palabra está mal escrita, el programa buscará términos que se le parezcan, por tanto podrán ser reconocidos. También reconocerá los plurales si la entrada en el glosario se hizo en singular. 

Normalmente, se puede importar fácilmente el glosario de un procesador de texto o una hoja de datos a la base de datos terminológica, aunque tendremos que convertir el archivo del glosario a la extensión .txt y realizar algunos cambios. Observe que las bases de datos terminológicas que se incorporan con las aplicaciones de memoria de traducción son productos muy avanzados. Con esto queremos decir que podemos crear un número de campos bastante superior (incluyendo gráficos) al que sugerimos en este documento.

4. UN MODELO DE BÚSQUEDA TERMINOLÓGICA

Dependiendo del momento en el que decidamos crear el glosario, podemos encontrarnos con una lista de términos que tendremos que entender y traducir. Imaginemos que hemos decidido crear el glosario antes de traducir. Podríamos hacer lo siguiente:

  1. Contexto: Una vez que hayamos aislado el término en un glosario, podremos necesitar volver a ver el término en su contexto. Para ello, podemos hacer simplemente una búsqueda en el documento electrónico con el que estamos trabajando. Si el proyecto está compuesto por varios archivos, se aconseja encontrar alguna forma de revisar el contexto en una sola búsqueda. Por ejemplo, si tenemos un montón de archivos de texto, podremos crear un archivo con todo el contenido junto. Como vamos a darle una traducción a las diferentes entradas del glosario, es muy importante tener acceso al contexto de los términos de la lista para determinar el sentido en el que se utiliza dicho término en la LO.
  2. Entender el término de la LO: Parece obvio decir que para poder ofrecer la mejor de las soluciones posibles y evitar errores en el significado, resulta imprescindible entender el término de la LO. Para ello hay básicamente tres métodos: a) diccionarios generales, diccionarios especializados y glosarios monolingües, b) fuentes primarias escritas en la LO, y c) consulta a un especialista. Observe que se podrá conseguir una definición de un término aplicable a nuestro contexto porque podemos acceder a dicho contexto para determinar que definición se debe utilizar.
  3. Encontrar una traducción: De nuevo en este punto encontramos 3 formas posibles de ofrecer una solución: a) diccionarios generales bilingües , diccionarios especializados bilingües y glosarios bilingües, b) fuentes primarias escritas en la LD, y c) consulta a un especialista. Recuerde que cuando se encuentra una solución en una fuente secundaria hay que comprobarla siempre en una fuente primaria. 
  4. En muchas ocasiones tendremos la sensación de encontrarnos al límite porque no somos capaces de encontrar una solución fiable en las fuentes que tenemos disponibles, muchas veces porque el término con el que estamos trabajando no ha sido traducido a la LD. Para más información, consulte el apartado 3.4 Terminología: estrategias para resolver los casos dudosos
  5. Introducir información en un glosario: En el glosario hay que incorporar toda la información que hemos estado recopilando. Mi consejo es que se creen campos opcionales en el glosario, como contexto, definición y elementos no verbales. Lo ideal sería que al menos se insertaran estos campos, pero en realidad los profesionales consideran que se pierde demasiado tiempo como para que valga la pena. Sin embargo, sería conveniente crear esos campos para aquellos términos que puedan resultar especialmente complicados, relevantes o repetitivos. En ocasiones podemos encontrar que una misma palabra se utiliza como un término técnico con varios significados y con varias traducciones diferentes posibles, así que necesitaremos una definición o un contexto para poder diferenciarlos. Por otra parte, si el glosario va a ser utilizado por un equipo de traductores, sería muy razonable añadir la mayor cantidad de información posible. 

Estos cuatro pasos básicos están interrelacionados en muchas ocasiones y dependiendo de cada circunstancia se pueden llevar a cabo completa o parcialmente y cambiando el orden de aparición. Todo esto se justifica en aras de la obtención de una solución óptima en el menor tiempo posible. 

5. FUENTES DE INTERNET

En este apartado encontrará una serie de recursos prácticos que podrá encontrar en Internet. En consonancia con el carácter de este documento, el presente apartado no intenta recopilar una lista completa de fuentes de Internet y ofrecer una serie de estrategias, si no que pretende dar una visión informativa y estimulante de la clase de fuentes que se pueden encontrar en la Web. 

En Internet podemos encontrar un gran número de todos los tipos de fuentes que se describen en el apartado 2. Internet nos permite el acceso a tal cantidad de fuentes que el traductor tiene que tener cuidado para no perderse en esta multitud de datos. El objetivo es ofrecer calidad ahorrando tiempo, por tanto tendremos que concentrarnos en aquellas fuentes que nos proporcionen los mejores resultados. La mayoría de los traductores con experiencia elegirán al final aquellas fuentes que les hayan sido más útiles.

Un detalle muy importante a tener en cuenta cuando se trabaja con Internet es el tipo de conexión del que disponemos. Recuerde que la conexión telefónica puede llegar a ser de 5 a 10 veces más lenta que una conexión por cable o ADSL, lo cual se relaciona con la tasa de búsqueda por hora a la que se podrá trabajar dependiendo del tipo de conexión.

Los motores de búsqueda y los directorios nos ayudan a localizar aquellas páginas web que contengan información que nos interese. Los directorios (como Yahoo!) clasifican las páginas web por categorías y aunque esto supone una forma eficaz de localizar información, los motores de búsqueda son herramientas más rápidas y completas para este propósito. Existe una amplia gama de motores de búsqueda que podemos utilizar: Google, Yahoo, AltaVista, Lycos, MSN, Excite, HotBot, LookSmart, AOL, WebCrawler, InfoSeek y muchos más. En muchos de ellos solo cambia la interfaz y ofrecen los mismos resultados, por ejemplo, las búsquedas de Yahoo están basadas en los algoritmos de Google. MSN y AOL utilizan Inktomi (el segundo generador de tráfico de Internet). Con HotBox tenemos la posibilidad de realizar una búsqueda utilizando Inktomi, Google o Teoma. Como ya he dicho antes, uno puede perderse ante esta gama inmensa de opciones. Yo empecé realizando las búsquedas con Yahoo!, me cambié a Altavista y al final no salgo de Google. Este buscador ha ganado mucho terreno en la industria de los motores de búsqueda, a pesar de que apareció mucho más tarde que Yahoo o Altavista. De hecho, ahora Yahoo! trabaja con Google y Altavista ha perdido bastantes usuarios en favor de Google. La cuestión es que parece que los algoritmos que Google utiliza en las búsquedas producen resultados más pertinentes, además de tener una de las bases de datos de sitios web más grandes y de permitir búsquedas avanzadas muy completas. A continuación encontrará algunas de las diferentes opciones para realizar búsquedas avanzadas con Google. Se llega a esa ventana tecleando www.google.com y haciendo click en el enlace llamado "Búsqueda Avanzada"/"Advanced Search". Lea con detenimiento la pantalla para familiarizarse con estas opciones. 

Google

Aunque al realizar una búsqueda cualquier opción resulta útil, a continuación les expongo un resumen de las opciones que más se utilizan. Observen que para permitir búsquedas más rápidas, Google ofrece la posibilidad de introducir en la caja de búsqueda principal una serie de códigos de opciones de búsqueda con los que evitamos entrar en la página de Búsqueda Avanzada. Se recomienda mucho el uso de estos códigos para minimizar el tiempo de búsqueda.

Si se hace una búsqueda con Google introduciendo más de una palabra, Google encontrará páginas que contengan todas las palabras que introdujimos, sin tener en cuenta las palabras demasiado comunes como "el", "de", "es", "son" entre otras.

Código: +

Este código resulta muy útil cuando queremos incluir en la búsqueda palabras muy comunes. Por ejemplo, cuando un acrónimo coincide con una palabra muy común (p.ej. SEA,

siglas de la Sociedad Española de Astronomía, AL siglas de la Asociación de Librecomercio). En el siguiente gráfico se muestra una búsqueda de 4 palabras en inglés "as", "in", "associate" y "science". Al haber introducido el código+ con "as" e "in", Google tendrá en cuenta estas palabras en la búsqueda y al haber introducido "associate" y "science", obtendremos páginas en las que encontraremos "AS" respondiendo a las siglas de "Associate in Science".

Código:Este código se utiliza para obtener páginas en las que no aparezcan las palabras delante de las cuales se ponga este código. Resulta muy útil cuando nos enfrentamos a un gran número de páginas y queremos perfilar la búsqueda. En las páginas que se dieron como resultado de la búsqueda en el gráfico anterior observamos que algunas páginas incluyen la palabra "of", que lo único que hace es introducir "ruido" en nuestra búsqueda. Podemos deshacernos de esta palabra tan común con el código - y obtener respuestas menos "ruidosas". Como veremos en el siguiente gráfico, en los cuatro primeros resultados encontramos "Associate in Science", mientras que antes sólo obtuvimos dos páginas con dicha palabra.

Codigo “-“

Este código se utiliza para obtener páginas en las que no aparezcan las palabras delante de las cuales se ponga este código. Resulta muy útil cuando nos enfrentamos a un gran número de páginas y queremos perfilar la búsqueda. En las páginas que se dieron como resultado de la búsqueda en el gráfico anterior observamos que algunas páginas incluyen la palabra "of", que lo único que hace es introducir "ruido" en nuestra búsqueda. Podemos deshacernos de esta palabra tan común con el código - y obtener respuestas menos "ruidosas". Como veremos en el siguiente gráfico, en los cuatro primeros resultados encontramos "Associate in Science", mientras que antes sólo obtuvimos dos páginas con dicha palabra.

Código: " ”

Probablemente esta sea una de las opciones de búsqueda más útiles que presenta Google. De hecho, esta opción está ya en la mayoría de los motores de búsqueda. Es de especial ayuda para comprobar expresiones y para buscar contenidos web especializados. Por ejemplo, en el gráfico anterior podíamos haber introducido el término entre comillas "associate in science (AS)", como se muestra a continuación:

El uso de las comillas nos permite buscar definiciones, que probablemente no se encuentren en ningún diccionario, mediante la búsqueda en textos especializados o buscando contextos que nos permitan deducir la definición. El siguiente ejemplo ilustra esta

Código: site:dominio

Con Google podemos hacer búsquedas en un único dominio. Esto puede resultar de utilidad cuando el cliente no ha proporcionado ningún glosario y tenemos que ser consistentes con la terminología. Con esta función de Google podemos comprobar fácilmente si se utiliza un determinado término en la página web del cliente.Por ejemplo, podríamos comprobar si en la página web de Intel el término motherboard se traduce por placa madre o placa base. Podríamos saber cual de las dos se utiliza poniendo en la caja de búsqueda de Google: site:intel. com "placa base" y en una segunda búsqueda, site: intel.com "placa madre".

El códigosite:dominio es muy útil cuando se trabaja con diferentes variantes de una misma lengua.Por ejemplo, si estamos traduciendo para un público internacional, que es lo que normalmente ocurre cuando traducimos al español o al inglés, necesitamos saber si un determinado término se utiliza en un lugar determinado o si tiene usos distintos dependiendo de la variante. Si cogemos la palabra inglesa computer, se traduce como computadora para Latino América y como ordenador para España. Podemos comprobar que computadora aparece en 11.500 páginas con dominio "es" (el dominio de España) frente a las 69.300 páginas con ".mx" (el dominio de Méjico). Por otro lado,ordenador aparece en 137.000 páginas con dominio ".es" frente a las 4.110 veces que aparece en páginas ".mx".

Este tipo de restricciones puede resultar muy útil para encontrar más fuentes fiables y relevantes. Utilizando del código site:dominio podemos filtrar un montón de sitios web que son traducciones y que deberían ser menos consideradas en cuanto a la fiabilidad que los sitios web realizados por especialistas nativos. Además, los dominios regionales son más caros por lo que podemos esperar más calidad. Otro ejemplo, si estamos buscando documentación en inglés, es el hecho de poder buscar sólo en páginas ".edu", que pertencen a instituciones acreditadas estadounidenses de enseñanza superior.

Código: -site:dominio

Esta opción no es más que la contraria de la anterior. En algunos casos el hecho de poder evitar páginas de un determinado dominio puede ser útil.

Código: OR

Al utilizar el código OR obtendremos páginas que contengan una de las dos palabras o expresiones que estamos buscando. Podemos utilizar OR para buscar simultáneamente en varios dominios.Por ejemplo, podemos comprobar nuestra TI utilizando los sitios web en español de los 3 vendedores principales de TI, basándonos en el hecho de que su presencia multinacional y su poder harán que se normalice el uso de ciertos términos de la TI. Lo vemos en la siguiente pantalla:

Glosarios y diccionarios

En Internet podemos encontrar una gran cantidad de diccionarios especializados, sobre todo si la LO o la LD es el inglés. En este caso, podemos encontrar en Internet diccionarios on-line de gran calidad como los diccionarios médicos Dorland's y Stedman's, o What is? y los diccionarios de informática CCI Computer.Un medio muy eficaz para encontrar definiciones en diccionarios monolingües en inglés es Onelook, un portal que nos permite el acceso a 933 diccionarios on-line. Podemos encontrar este tipo de portales en otras lenguas, aunque si aún no existen es muy probable que en algunos años se pongan de moda. Hasta ahora, no existe ninguna fuente en español comparable a Onelook.

Por lo general, los diccionarios multilingües o bilingües no son tan completos.Un ejemplo claro lo encontramos en español. Existen dos fuentes que son buenas, Eurodicautom, el diccionario oficial de la UE y LOGOS, un diccionario multilingüe que se puede consultar en Internet y que ha sido creado por una empresa con el mismo nombre. Onelook también ofrece traducciones de términos aunque no es muy eficaz. Ninguna de estas fuentes se puede considerar tan fiable como los diccionarios bilingües de gran calidad que se publican.Por desgracia, también podemos encontrar traducciones muy pobres en los diccionarios on-line mencionados anteriormente.De todas formas, como ya dijimos en el apartado 2, las fuentes secundarias deben comprobarse siempre utilizando una fuente primaria, especialmente si la fuente secundaria ha salido de Internet.

Una herramienta muy importante para localizar diccionarios especializados en un gran número de combinaciones lingüísticas es Lexicool que tiene más de 3000 diccionarios on-line catalogados. En la siguiente pantalla se muestra el tipo de resultados que podemos obtener con Lexicool:

En cuanto a los glosarios podemos encontrar muchos especializados que organizaciones tanto privadas como públicas publican en la web. En muchas ocasiones, si hacemos una búsqueda con el término y la palabra "glosario" podemos llegar a una página con un glosario que contenga dicho término. Veamos el siguiente ejemplo: Observen que esta búsqueda sólo se ha hecho en sitios web con dominio “.edu” para aumentar las posibilidades de obtener una fuente fiable. 

Sitios web profesionales

En la actualidad existen una serie de sitios web en los que se ofrece tanto a traductores autónomos como a las agencias que aparezcan en el directorio de servicios (www.proz.com, www.aquarius.net www.gotranslators.com, y muchos otros). El mejor sito web para traductores es Proz.com, en donde podemos encontrar un amplio glosario de términos que han introducido otros colegas. Además, se puede realizar una consulta en tiempo real a aquellos traductores que acepten contestar.Aquarius ha implementado el mismo sistema, pero en este momento la actividad terminológica que se da en Proz.com es mucho más importante.Los traductores están motivados para contestar porque ganan puntos y así demuestran su amplio conocimiento a los posibles clientes, así que las respuestas deben tomarse con precaución y comprobarse siempre.

6. BIBLIOGRAFÍA

Dagan, I. and Church, K. 1994. Termight: identifying and translating technical terminology. In Proceedings of Applied Language Processing, pp. 34-40.

El Hadi, M et al. 2001. The ARC A3 Project: Terminology Acqusition Tools: Evaluation Method and Task. In ACL-2001 Workshop on Evaluation Methodologies from Language and Dialog Systems, pp. 42-51.

Harris, R. 1997. Evaluating Internet Research Sources. In http://www.virtualsalt.com/evalu8it.htm

Kübler, N. 2002. Creating a Term Base to Customise and MT System: Reusability of Resources and Tools from the Translator's Point of View. Proceedings of the First International Workshop in Language Resources for Translation Work and Research. Paris: ELRA (European Association for Language Resources).

Yuste, E. 2002. Language Resources and the Language Professional. In Yuste, E. (Ed.) Proceedings of the First International Workshop in Language Resources for Translation Work and Research. Paris: ELRA (European Association for Language Resources).

AL Traducciones aplica su estrategia de éxito a la traducción de patentes

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José Gambín
José Gambín Asensio es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Valencia y en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada. Ha desarrollado diversas funciones como gestor de proyectos, maquetador, y traductor freelance y en plantilla. Desde 2002 es socio fundador de AL Traducciones y actualmente desarrolla el cargo de Director de Ventas y Marketing.