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¿Qué es la posedición (o postediting)?

Publicado el 02/06/2021

Antes de contestar a esta pregunta, déjame decirte que la posedición es la traducción del siglo XXI, o, en términos del marketing de algunas empresas de traducción, es la traducción 2.0.

También podemos decir que la posedición es la manera en la que espontáneamente traducen las nuevas generaciones de traductores que se están formando en las universidades y, a su vez, la forma de traducir que detestan los traductores del siglo pasado.

Por otro lado, la posedición es la forma en la que muchas empresas actualmente están bajando sus costes en traducción y acortando tiempos de entrega.

1. Pero, ¿qué es la posedición realmente?

Qué es la posedición

No le daré más vueltas y te daré una definición simple de qué es la posedición: la posedición es la revisión que realiza un traductor humano de una traducción automática.

Es posible que, si estás leyendo estas líneas, el término posedición sea nuevo para ti, pero el término posedición empezó a utilizarse como tal ya a finales del siglo XX. El término en sí es un calco de término en inglés: posediting.

La posedición es un tipo de servicio que cada vez con más frecuencia ofrecemos las empresas de traducción. Esta tendencia se debe a que la calidad de la traducción automática ha mejorado enormemente.

Si has utilizado el traductor de Google desde su lanzamiento en 2006, tú mismo habrás sido testigo de la progresión de la traducción automática. Esto es especialmente cierto desde la introducción en 2017 de un nuevo paradigma: la traducción automática neuronal.

La posedición está ligada a la calidad de la traducción automática. Durante años, la mala calidad de la traducción automática hacía inviable la posedición en muchas situaciones, pues básicamente se trataba de volver a traducir el texto y no solo de revisarlo.

2. ¿Qué limitaciones tiene el uso de la posedición?

Qué limitaciones tiene el uso de la posedición

Como te adelantaba, la viabilidad de la posedición depende de la calidad de la traducción automática. Por lo tanto, donde la traducción automática no obtiene buenos resultados, no va a tener sentido hacer posedición.

Es decir, no habrá ganancias de productividad entre revisar la traducción automática y hacer una traducción desde cero.

Por regla general, podemos decir que cuanto más creativo sea un texto peor va a funcionar la traducción automática. La traducción automática es pésima para traducir una canción de Bod Dylan o de Joaquín Sabina.

Tampoco funciona para traducir obras literarias ni tampoco para traducir textos de marketing o eslóganes publicitarios de creativos inspirados.

En el caso de textos altamente especializados poco comunes tampoco suele funcionar, a menos que entrenemos el motor de traducción automática. Es decir, tengamos muchas traducciones de calidad sobre esa temática y se las demos de ejemplo al sistema de traducción automática.

Para saber más sobre qué podemos hacer para mejorar los resultados de la traducción automática en el caso de que tu empresa tenga una temática muy especializada, te puede interesar leer mi blog “Traducción automática a la carta: ¿es apropiada para mi empresa?”.

3. ¿Por qué hay traductores a los que no les gusta la posedición?

Por qué hay traductores a los que no les gusta la posedición

Si lees el marketing de las empresas que se dedican a desarrollar sistemas de traducción automática, te parecerá que la profesión de traductor ha muerto. Esto está todavía muy lejos de ser así.

Tampoco es cierto lo que dicen muchas empresas de traducción y traductores profesionales con respecto a lo mala y poco fiable que es la traducción automática.

Lo cierto es que cuando la traducción automática produce buenos resultados, no tiene sentido traducir desde cero. Mejor que traduzca un programa y lo revise una persona para afinar el estilo y detectar errores.

Es decir, en muchas ocasiones tiene sentido hacer posedición, pues conseguiremos abaratar costes y acortar tiempos de entrega.

Sin embargo, muchos traductores aceptan de mala gana hacer trabajos de posedición, o directamente los rechazan. Este rechazo se debe en parte a las mismas razones que esgrimía en mi blog “¿Por qué a los traductores no les gusta hacer revisiones?”

Básicamente, esto se debe a tres razones: el traductor no conoce a priori la calidad de la traducción automática, se trata de un tipo de trabajo distinto a la traducción y, por último, pero no menos importante, se cobra menos por palabra.

Además, algo que durante años creó una animadversión hacia la posedición por parte de los traductores profesionales fue el hecho de que los descuentos por posedicón practicados a los traductores autónomos por parte las empresas de traducción no se correspondían a las ganancias de productividad.

De esta manera, el traductor podía cobrar has un 40% menos palabra para prácticamente traducir de nuevo un texto.

4. A modo de conclusión

Conclusión

La posedición, es decir, la revisión por un traductor humano de un texto traducido con un sistema de traducción automática, es hoy un servicio más frecuente y viable.

Es posible, que tu empresa pueda beneficiarse de las ventajas que ofrece la posedición. Básicamente, reduce coste y acorta tiempos de entrega.

En el futuro podemos esperar a que el servicio de posedición sea todavía más frecuente de lo que lo es hoy, conforme los traductores profesionales acepten esta forma de trabajar mayoritariamente y con la mejora continua de la traducción automática.

Si te interesa este tema, te recomiendo mi blog: “Pasado, presente y futuro de la traducción”.

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José Gambín

José Gambín Asensio es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Valencia y en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada. Ha desarrollado diversas funciones como gestor de proyectos, maquetador, y traductor freelance y en plantilla. Desde 2002 es socio fundador de AL Traducciones y actualmente desarrolla el cargo de Director de Ventas y Marketing.

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