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¿Es necesario traducir el anverso y el reverso de un título?

Publicado el 30/07/2021

Si alguna vez has necesitado la traducción jurada de algún título – universitario, por ejemplo – seguro que te has planteado la siguiente cuestión:

¿Necesito traducir el reverso de mi título?

Circulan muchas teorías sobre qué debe o no debe ser traducido en una traducción jurada. En este artículo os daremos toda la información que necesitáis para afrontar la traducción de un título o expediente.

1. Traducir el anverso y el reverso de un título. ¿Sí o no?

Traducir el anverso y el reverso de un título

La respuesta es sencilla: sí, es necesario traducir el anverso y el reverso. Esto siempre dependerá de las necesidades y directrices individuales del encargo. Si bien es cierto que puede dejarse sin traducir, no es recomendable olvidarnos del reverso.

En el caso de los certificados de Cambridge, por ejemplo, el reverso solo detalla las habilidades lingüísticas que otorga cada título; los expedientes de institutos y universidades normalmente solo incluyen una descripción del sistema de calificaciones utilizado por el centro. Esto puede llevarnos a pensar que no es necesario que los traduzcamos.

Sin embargo, el tomar la decisión de no traducir el reverso de un título o expediente, por muy irrelevante que nos parezca su contenido, puede acarrearnos problemas con el organismo donde debemos presentar la traducción. Con la administración hemos topado, amigo Sancho.

Hay que tener en cuenta que, aunque nos parezca que no tiene mucha importancia, en el reverso de los títulos aparecen con frecuencia una serie de cifras y sellos que contrastan la veracidad del título.

También aparecen algunos datos de interés, como son:

  • el año de finalización de los estudios;
  • la nota final del alumno;
  • la especialidad obtenida

Así mismo, cuando se realiza una traducción jurada se garantiza que esta es una traducción fiel y completa del original. Hay que tener muy presente que no deben realizarse omisiones injustificadas y, sobre todo, que no hayan sido indicadas.

Siendo así, el organismo pertinente podría rechazar la traducción presentada por incompleta. Provocando que esta decisión, probablemente motivada por el objetivo de abaratar el precio, llegue a generarnos unos sobrecostes innecesarios.

2. Traducir un título universitario para el extranjero

Traducir un título universitario para el extranjero

Ahora que hemos aclarado que sí es recomendable traducir el anverso y el reverso de un título, vamos a ver qué necesitamos para presentar un título universitario en el extranjero.

  1. Legalizar el título original: para ello debe acudirse a la Subdirección General de Títulos del Ministerio de Educación (Madrid), o a las Delegaciones de Gobierno (fuera de la capital). Para la homologación de un título de Máster o Doctorado será necesario dirigirse a  Servicio de Títulos y Convalidación de Estudios Extranjeros no universitarios.
  2. Autorizaciones: en primer lugar, deberemos cerciorarnos de si el país donde presentaremos el título es o no firmante del Convenio de la Haya. En caso afirmativo, necesitaremos la legalización del Ministerio de Justicia, mientras que en caso contrario bastaría con la legitimación del Ministerio de Asuntos Exteriores.
  3. Traducción jurada: ahora sí es el momento de buscar un buen traductor jurado que traslade el contenido de tu título al idioma meta, incluyendo firmas, logotipos, sellos, etc.
  4. Legalizar la traducción jurada: si bien los traductores jurados dan fe púbica de la veracidad de sus traducciones, su firma deberá ser legitimada por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Te en cuenta que estos pasos son comunes a la traducción de otros documentos oficiales.

3. Traducir un título universitario para España

Traducir un título universitario para España

Si el país donde necesitas presentar tu título es España, debes saber que según el artículo 36.1 de la ley 30/0992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, existen varias formas de hacerlo.

  1. Traducción jurada: realizada por un profesional homologado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
  2. UNESCO: tanto en la Oficina del Centro Iberoamericano de Cooperación, como en cualquier otra organización reconocida en España.
  3. Representación diplomática o consular: ya sea en España o en el país de origen.

Si todavía tienes dudas sobre si debes o no traducir el anverso y el reverso de tu título, no dudes en consultar con un profesional de la traducción para que te oriente.

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Virginia Pacheco

Escritora para blogs y Community Manager interesada por la multiculturalidad y la diversidad lingüística. Desde su Venuzuela natal, ha viajado y vivido largas en Francia, Alemania, Camerún y España, transmitiendo a su pasión por la escritura su experiencia intercultural.

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