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Traducción estándar versus traducción jurada

Cuando escuchamos el término de traducción jurada y la comparamos con la traducción estándar, la diferencia parece ser evidente e intuitiva: la primera es oficial y está certificada, mientras que la segunda no. Sin embargo, a esta breve definición debemos añadirle varias diferencias entre estos dos tipos de traducción.

Perteneciente al ámbito de la traducción jurídica, la traducción jurada presenta una serie de peculiaridades, sobre todo en cuanto al proceso. ¿Por qué debemos recurrir a un traductor jurado? ¿Para qué tipo de documentos? ¿Cómo se lleva a cabo una traducción jurada?

1. Diferencias entre la traducción estándar y la traducción jurada

Diferencias entre la traducción estándar y la traducción jurada

1.1. La traducción estándar

La traducción estándar abarca todos los documentos que no tienen valor oficial o legal. Por lo que incluye todo tipo de traducciones, incluyendo las traducciones especializadas:

1.2. La traducción jurada

La traducción jurada, conocida también en el lenguaje común como oficial o certificada, corresponde a la traducción de documentos legales, oficiales o jurídicos, aunque también técnicos o médicos Exige que se lleve a cabo por un traductor profesional jurado e inscrito en la lista de traductores/as - intérpretes jurados/as nombrados por el Ministerio de asuntos exteriores y de cooperación.

Una vez traducido por un traductor jurado, el documento tendrá que ser «certificado conforme al original» y enviado a los destinatarios junto con una copia del original. La traducción jurada deberá ir firmada y sellada por el traductor jurado, y la copia del original deberá incluir la fecha y el sello del traductor en todas sus páginas.

1.3. Traducción jurídica y traducción jurada

Son muchas las confusiones entre la traducción jurídica y la traducción jurada. Se puede llevar a cabo la traducción de un documento jurídico sin que esta tenga que ser una traducción jurada. Sin embargo, es comprensible que se produzcan confusiones ya que las traducciones juradas suelen ser de documentos jurídicos.

La traducción jurada de un documento oficial o legal deberá realizarse conforme a su uso en el país de destino (para trámites administrativos, para obtener otros documentos, etc.).

2. ¿Cuándo y por qué debemos recurrir a un traductor jurado?

¿Cuándo y por qué debemos recurrir a un traductor jurado?

El hecho de tener que recurrir a un traductor jurado dependerá de dos aspectos:

  • ¿A quién van dirigidos los documentos?
  • ¿Qué tipo de documento debe traducirse?

A no ser que sea para uso personal, algunos documentos necesitan obligatoriamente una traducción jurada con el fin de conservar su valor jurídico en el país meta, como, por ejemplo, un documento de identidad o un permiso de conducir.

Además, si el documento está dirigido a una institución en el contexto de trámites administrativos por ejemplo, deberá llevarse a cabo una traducción jurada. En la mayoría de los casos, es la propia jurisdicción o la administración correspondiente la que establecen la obligatoriedad del uso de traducciones juradas o, en su defecto, informa sobre el procedimiento a seguir.

Si buscas un traductor jurado, puedes consultar la Lista actualizada de traductores/as - intérpretes jurados/as nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

3. Traducción jurada: ¿qué documentos abarca?

Son muchos los documentos que pueden llegar a necesitar una traducción jurada para que sean admitidos y puedan ser utilizados en el país meta. Te presentamos a continuación una lista exhaustiva de documentos que requieren normalmente una traducción jurada:

  • Certificado de empresa del registro mercantil
  • Documentos del estado civil
  • Pasaportes
  • Documento de identidad, permisos de residencia
  • Permiso de conducir
  • Escritos de autorización
  • Testamentos
  • Certificados administrativos
  • Expedientes de adopción
  • Compromisos de venta
  • Escrituras y actas notariales
  • Sentencias
  • Actas oficiales
  • Diplomas, expedientes académicos
  • Etc.

La traducción jurada es indispensable en ciertos casos en los que intervienen instituciones oficiales o profesionales de la justicia (notarios, consulados, personal de gestión y tramitación procesal, abogados, administración fiscal, tribunales, etc). Para el resto de casos, se puede recurrir a la traducción estándar.

La diferencia entre ambas radica en el procedimiento que conlleva la traducción jurada. Las competencias del traductor profesional en cuestión serán las mismas.

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José Gambín

José Gambín Asensio es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Valencia y en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada. Ha desarrollado diversas funciones como gestor de proyectos, maquetador, y traductor freelance y en plantilla. Desde 2002 es socio fundador de AL Traducciones y actualmente desarrolla el cargo de Director de Ventas y Marketing.

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