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Traducción jurada, oficial y certificada en España

Cuando uno tiene que hacer trámites en organismos o instituciones oficiales, presentar documentación en una administración o en el juzgado, se encuentra muchas veces perdido frente a la terminología específica del mundo de la traducción. Hoy nos interesaremos en tres tipos de traducción cuyas características se confunden a menudo. ¿Cuál es la diferencia entre traducción jurada, oficial y certificada? ¿Cuál de estas traducciones se presenta a un organismo oficial extranjero? ¿Y ante una empresa? ¿Es mejor utilizar un traductor español o uno del país en el que se quiere presentar la traducción? ¿Hay diferencias entre las traducciones juradas en Europa? ¿Está regulado el precio de dichas traducciones? ¿Quiénes son los traductores jurados? ¿Certificación es garante de calidad? ¿Qué organismos se encargan de certificar una traducción? Numerosas son las preguntas que surgen al evocar estas tres modalidades de traducción.

En este artículo, intentaremos resolver algunas dudas relacionadas con los actores de la traducción oficial, jurada y certificada y ofrecer una descripción clara de estos tres conceptos en España. Los servicios de traducción oficial se organizan de manera muy distinta en los Estados miembros de la Unión Europea, con marcos profesionales diferentes. Tanto el sistema como las prácticas difieren en cada país; en Irlanda o Reino Unido, la profesión no está reglamentada frente a los países herederos del derecho romano como Francia, España o Grecia, donde el traductor jurado lo es mediante nombramiento administrativo. Nos centraremos en este artículo en las especificidades españolas en el campo de la legitimación y de la legalización de documentos traducidos.

¿Traducción jurada, oficial o certificada?

¿Traducción jurada, oficial o certificada?

Para empezar, la traducción oficial es un sinónimo popular de traducción jurada, es decir, traducción de documentos oficiales hecha por un traductor en posesión del título de Traductor-Intérprete Jurado otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Dedicaremos gran parte del artículo a esta modalidad de traducción, al ser la más regulada.

En cuanto a la traducción certificada, se trata de la traducción de un documento cualquiera, que no presenta carácter oficial y no ha sido traducido por un profesional reconocido por las autoridades. Se diferencia de una traducción normal por ir certificada por una agencia de traducción, un traductor o un organismo. Se certifica el contenido traducido y su correspondencia con el original. Con un certificado, la agencia o persona se compromete ante su cliente de haberle proporcionado una traducción fiel e íntegra. En muchas ocasiones, en el ámbito de los trámites comerciales o en la correspondencia entre varios colaboradores, donde la exactitud es fundamental, esta modalidad suele ser suficiente. Presenta un gran ventaja, su coste es mucho menor…

¿Por qué tiene un carácter oficial la traducción jurada? 

¿Por qué tiene un carácter oficial la traducción jurada?

La traducción jurada se diferencia de las demás por tener un carácter oficial, es decir, que fue efectuada por un traductor autorizado, que actúa con fedatario público certificando la veracidad de la traducción de documentos. Se compromete a proporcionar “una traducción fiel y completa” del original. Está efectuada, en España, por un traductor que ha obtenido el título de Traductor-Intérprete Jurado, otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC). Estos no son funcionarios públicos sino profesionales oficiales que ejercen su profesión de forma autónoma. 

Su finalidad es atestiguar hechos en el marco de un procedimiento judicial o administrativo, hacer que se reconozcan hechos jurídicos o administrativos que tuvieron lugar en un país extranjero y aplicar el derecho fuente a personas extranjeras (derecho internacional privado).

¿Qué formato tiene una traducción jurada?

Para que una traducción jurada esté reconocida como tal, se tiene que entregar la traducción en papel con sello y firma del traductor jurado. La firma y el sello garantizan la fidelidad y la exactitud de la traducción de un documento oficial y garantizan su validez legal. Para que sea válido, también es necesario incluir copia del original con la fecha de la traducción. 

En cuanto al formato, la traducción jurada reproduce el formato del original. Cada elemento traducido se encuentra ubicado en el mismo lugar lo que permite cotejar de forma sencilla ambos documentos. Esta práctica no es obligatoria, pero altamente recomendable y seguida por muchos traductores. También es admisible la traducción siguiendo el orden de arriba a abajo y de izquierda a derecha. Esta era la práctica habitual antes del advenimiento de los ordenadores de escritorio como herramientas habituales de trabajo, es decir, cuando se traducía en máquina de escribir. En cualquier caso, logos, filigranas, firmas y sellos no se reproducen sino que se describen lo más precisamente posible. 

¿Quiénes son los traductores jurados? 

El traductor jurado actúa como notario y da fe de que la traducción hecha es fiel al original; su pericia es la única válida ante los ojos de la Administración española. Se puede acceder de dos formas a la acreditación de traductor jurado: a través de un examen o mediante la carrera de traducción (con especializada en traducción jurídico-económica).

El examen lo convoca la Oficina de Interpretación de Lenguas (Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación). Los traductores jurados tienen que demostrar su habilidad para realizar traducciones en un par de idiomas concreto, estas pueden ser directas e inversas. Para poder presentarse hay que cumplir una serie de requisitos y aprobar tres pruebas específicas.

También se podía acceder a la acreditación de traductor jurado después de una licenciatura en traducción, habiendo obtenido un número de créditos mínimo en traducción jurídica. Esta modalidad de acceso fue eliminada por Real Decreto 2002/2009. Según el argumento de la Oficina de Interpretación de Lenguas, era necesario adaptar la normativa a la Directiva 2005/36/CE. También se argumenta que “el papel del Ministerio se ha ido reduciendo al de mero agente de tramitación y expedición de títulos, con mínimas posibilidades de supervisar las cualificaciones de los futuros profesionales”, ante la gran proliferación de facultades de traducción con criterios de evaluación muy heterogéneos.

Lo cierto es que durante aquellos años que se podía hacer al título de Intérprete-Jurado a través de los estudios universitarios de traducción, había muchos traductores jurados que por su nivel de conocimientos y competencia lingüística difícilmente hubieran aprobado el examen de la Oficina de Interpretación de Lenguas.

¿Qué tipo de documento requiere una traducción jurada?

Ante los ojos de la administración pública en España, los juzgados, la Cámara de Comercio, una notaría, ICBF, Superintendencia de Industria y Comercio, todos los documentos redactados en un idioma extranjero, sean públicos o privados, requieren una traducción jurada. Se suelen traducir diplomas, carne de conducir, escrituras notariales (documentos relativos a una sucesión), partidas de nacimiento, documentos judiciales, documentos administrativos…

¿Una traducción jurada hecha en España es válida en los demás países de la Unión Europea?

¿Una traducción jurada hecha en España es válida en los demás países de la Unión Europea?

Las reglas son diferentes de un país a otro y se aconseja consultar con la embajada o el consulado la legislación del país. Sin embargo, bien es verdad que las variaciones también dependen del destinatario. Algunos notarios o administraciones pueden ser muy exigentes en cuanto a la forma esperada.

En algunos casos, el documento debe ser legalizado tanto en el consulado del país de origen, como en el país destino antes de ser presentado en la administración. Este proceso se puede simplificar si los dos países son firmantes del convenio de la Haya, en este caso sólo es necesaria la apostilla de la Haya.

¿Cómo encontrar a un traductor jurado para presentar un documento a la administración española?

La manera más segura de poder encontrar a un traductor jurado es conectarse a la web del Ministerio de Asuntos Exteriores. Allí se puede consultar el listado oficial de todos los traductores e intérpretes jurados en España. Mejor vale consultar varios para acordar plazos y presupuesto.

En la última regulación que establece cómo deber ser el sello de un traductor jurado se especifica que este deberá contener únicamente el nombre, idioma y número asignado por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores, como el que se muestra más abajo a modo de ejemplo.

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Elodie Anthian
Elodie Anthian es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Toulouse (Francia) y máster de Traducción y Intermediación Cultural (EN-ES>FR) por la Universidad de Salamanca. Actualmente ejerce como Gestora de Proyectos en AL Traducciones.